Una de las preguntas más frecuentes cuando alguien se plantea cambiar las ventanas es: ¿cuánto voy a ahorrar? La respuesta honesta es: depende. Pero hay datos que te pueden orientar bastante bien.
Las ventanas y las pérdidas de calor
En una vivienda con ventanas antiguas (aluminio sin RPT y vidrio simple o doble de baja prestación), las ventanas pueden ser responsables de entre el 25% y el 35% de las pérdidas térmicas totales. En invierno, eso se traduce directamente en más horas de calefacción encendida.
¿Cuánto se ahorra en la práctica?
Los estudios más citados en el sector indican un ahorro de entre el 20% y el 35% en calefacción y aire acondicionado al sustituir ventanas antiguas por otras modernas con RPT y doble acristalamiento bajo emisivo. Para una familia que gasta 1.200€ al año en calefacción y refrigeración, un ahorro del 25% son 300€ anuales. Con una inversión de 3.000€ en ventanas nuevas, la amortización se produce en torno a los 10 años, y las ventanas duran 40-50 años.
Más allá del ahorro económico
- Confort: no hay corrientes de aire y la temperatura interior es más uniforme.
- Silencio: especialmente si eliges vidrio laminado acústico.
- Menos condensaciones: y con ello, menos humedad y moho.
- Valor de la vivienda: las ventanas nuevas mejoran la certificación energética del inmueble.
¿Qué ventanas dan más ahorro?
El mayor salto se produce al pasar de aluminio sin RPT a aluminio con RPT y doble acristalamiento bajo emisivo. El paso adicional de doble a triple acristalamiento aporta mejoras, pero menores en relación al coste extra. Fabricantes como Technal o Cortizo tienen sistemas específicamente diseñados para maximizar la eficiencia energética.
Usa el calculador para ver cuánto te costaría la inversión en tu caso concreto.