Una de las grandes ventajas del aluminio es que requiere muy poco mantenimiento. Pero "poco" no significa "ninguno". Con unas revisiones básicas al año, tus ventanas pueden estar perfectas durante décadas.
Limpieza de los perfiles
Para limpiar el marco de aluminio, usa un paño suave o una esponja con agua tibia y un poco de jabón neutro. Nunca uses: lejía, estropajos metálicos ni disolventes, ya que atacan el lacado.
En zonas costeras, donde el salitre puede acumularse en los perfiles, es recomendable limpiar con más frecuencia (cada 4-6 semanas en primera línea de mar).
Mantenimiento de herrajes
Los herrajes (manillas, bisagras, puntos de cierre) deben lubricarse al menos una vez al año con aceite específico para herrajes o con un spray lubricante. Fabricantes de herrajes como Roto o Siegenia —que equipan sistemas de marcas como Schüco o Technal— publican sus propias guías de mantenimiento en sus webs.
Juntas y sellado perimetral
Las juntas de goma que sellan el perímetro de la ventana pueden endurecerse o agrietarse con el tiempo, especialmente en climas muy secos o con mucho sol directo. El sellado de silicona entre el marco y la pared también debe revisarse cada 5-8 años.
Revisión anual recomendada
- Lubrica los herrajes
- Comprueba que la ventana cierra bien en todos los puntos
- Revisa el estado de las juntas de goma
- Limpia los raíles de las correderas
- Comprueba que no hay agua entre los dos cristales del doble acristalamiento
Si después de revisar todo decides que ha llegado el momento de renovar, empieza por calcular el precio orientativo.