Pedir presupuesto para ventanas puede ser confuso. Hay muchas variables, y no siempre es fácil comparar entre un instalador y otro. Estas son las claves para que no te sorprendan el día de la instalación.
Qué debe incluir un presupuesto completo
- Serie y fabricante del perfil: exige saber la serie exacta (ej. Cortizo 4900, Technal Lumeal, Schüco AWS...).
- Composición del acristalamiento: tipo de vidrio, milímetros de cada capa y gas de la cámara (aire o argón).
- Tipo de herrajes: el fabricante y modelo si es posible.
- Mano de obra y retirada: ¿está incluida la instalación y la retirada de las ventanas viejas?
- Sellado perimetral: ¿está incluido el sellado de silicona exterior e interior?
- IVA: que el precio especifique si está incluido o no.
Por qué varía tanto el precio entre instaladores
Dos presupuestos para "una ventana oscilobatiente de 120x120 cm en aluminio blanco" pueden diferir en un 50% sin que ninguno mienta. La diferencia está en la calidad del perfil, el tipo de vidrio y los acabados del trabajo. Compara siempre con las mismas especificaciones técnicas.
Errores frecuentes al pedir presupuesto
No dar las medidas exactas: mide el hueco de obra (entre jambas y entre dintel y suelo), no la ventana actual.
No preguntar el plazo de entrega: las ventanas se fabrican bajo pedido. Los plazos habituales son de 2 a 4 semanas.
Elegir solo por precio: el más barato puede usar perfiles de menor calidad o añadir extras no incluidos.
Usa un calculador como punto de partida
Antes de llamar a ningún instalador, calcula un precio orientativo en Calcula tu Ventana. Así llegas a la conversación sabiendo qué rango de precios es razonable y qué debes exigir que esté incluido. Empresas especializadas como Aluminis SC hacen presupuestos detallados y gratuitos, con visita incluida si el proyecto lo requiere.