Las ventanas no avisan cuando fallan. Simplemente van degradándose poco a poco hasta que un día te das cuenta de que llevas años pagando de más en calefacción o pasando frío en invierno. Estas son las señales más claras de que es hora de cambiarlas.
1. Notas corrientes de aire aunque estén cerradas
Si en invierno sientes que entra frío alrededor del marco o del cristal, el sellado perimetral está deteriorado. Puede ser la junta de goma, el silicona del perímetro o el propio perfil que se ha deformado con los años.
2. Condensación entre los cristales
Si ves vaho o humedad entre las dos láminas del doble acristalamiento (por dentro, no por fuera), el sellado hermético del vidrio ha fallado. No tiene reparación: hay que cambiar al menos el cristal.
3. Tu factura de energía sube cada año
Las ventanas antiguas pueden ser responsables de hasta el 30% de las pérdidas térmicas de una vivienda. Si tu consumo de calefacción o aire acondicionado crece sin que hayas cambiado tus hábitos, las ventanas pueden ser buena parte del problema.
4. El marco de aluminio está frío al tacto en invierno
Toca el perfil de aluminio por la parte interior en un día frío. Si está frío, es aluminio sin rotura de puente térmico. Ese frío en el marco también genera condensaciones y sensación de incomodidad.
5. Cuesta abrirlas o cerrarlas
Las ventanas deben abrir y cerrar con fluidez. Si hay que hacer fuerza, si rozan o el cierre ya no encaja bien, los herrajes están deteriorados o el marco se ha deformado. Un cierre defectuoso también significa peor aislamiento.
6. Hay manchas de humedad en la pared junto a la ventana
Las manchas oscuras o el moho alrededor de los marcos indican que el agua está entrando o que hay condensación crónica. Aparte del daño estético, el moho es un problema de salud.
7. Tus ventanas tienen más de 25-30 años
Si tu vivienda es de los años 80 o 90 y nunca se han cambiado las ventanas, casi con seguridad son de aluminio sin rotura de puente térmico y con vidrio simple o doble de baja prestación. La tecnología ha avanzado muchísimo.
Si tienes varias de estas señales, merece la pena pedir presupuesto. Empieza con el calculador para hacerte una idea del coste antes de llamar a ningún instalador.