Los grandes ventanales de piso a techo o de pared a pared son uno de los elementos más demandados en reformas y obra nueva. Aportan luz natural, abren visualmente el espacio y dan un acabado muy contemporáneo. Pero instalarlos bien requiere tener en cuenta varios factores.
Sistemas de apertura para grandes formatos
Corredera estándar: las hojas se deslizan sobre raíles. Es la opción más económica para grandes superficies, pero el aislamiento es inferior al de sistemas con junta perimetral.
Corredera elevable: las hojas se elevan ligeramente al abrir y bajan al cerrar, creando un sello hermético. Es el sistema premium para terrazas y jardines: gran formato, aislamiento excelente y apertura muy suave. Sistemas como el Cortizo 4900 Corredera son referencia en este segmento.
Ventanal fijo: sin apertura. Máximo acristalamiento, mínimo perfil.
¿Qué perfil necesito para un ventanal?
Los ventanales requieren perfiles más robustos que las ventanas estándar. Sistemas como el Schüco ASS 77, el Technal Soleal o el Cortizo Slim Slide están diseñados específicamente para grandes formatos con máximas prestaciones térmicas.
Consideraciones estructurales
Antes de instalar un ventanal de gran formato, hay que comprobar que la estructura del muro aguanta el peso. Un metro cuadrado de doble acristalamiento pesa entre 20 y 25 kg. Si la apertura es nueva, puede requerir refuerzo estructural. Siempre debe calcularlo un profesional.
Precio aproximado
Un ventanal corredera de 3 metros de ancho por 2,2 de alto en aluminio con RPT y doble acristalamiento puede costar entre 2.500 y 5.000 euros instalado, según el sistema y el cristal. Usa el calculador como punto de partida y pide presupuesto cerrado a tu instalador.